Las cosas desde el punto de vista de tu perro.

LAS COSAS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE TU PERRO

A raíz de una serie de publicaciones acerca de “cómo hacerle las vida más fácil a tu perro” que comencé hace unos días en la página de Facebook de SiempreconmiPERRO, estoy leyendo muchas cosas relacionadas con el bienestar animal, y más concretamente de los perros.

Por si no has visto las publicaciones (las puedes encontrar pinchando en este enlace) , la idea es publicar cada día una reflexión acerca del bienestar de los perros. Esta idea  está inspirada  en uno de mis blogs favoritos, Companyon Animal Phsychology, donde cada cierto tiempo se van a ir publicando fotos con las reflexiones recogidas en un artículo en el que diferentes investigadores del mundo canino daban su opinión sobre claves para hacer el mundo mejor a los perros (how to make the world better for dogs). Como el blog está en inglés y además la idea me pareció super chula, he decidido hacer lo mismo pero en castellano.

Uno de los temas que he leído y que más me han hecho reflexionar es sobre las ocasiones en las que dejamos a los perros elegir qué hacer, sobre todo, cuando decidimos qué es lo mejor para ellos, qué es lo que preferirían hacer.  En el artículo original, esta reflexión viene de la mano de Mia Cobb (Investigadora en el grupo de Antrozoología de la Universidad de Monash, Australia). Traduzco:

10530744_489365814528341_450293571528094813_nCreo que el mundo sería mejor para los perros si la gente se detuviera a considerar las cosas (¡todas!) desde el punto de vista canino. Los perros  de compañía y de trabajo a menudo se ponen en situaciones que no elegirían por sí mismos. Mejorar la calidad de vida de los perros teniendo en cuenta nuestras decisiones que los afectan sería algo así como: cuánto los dejamos solos cada día, dónde viven, qué técnicas de entrenamiento usamos, cómo los transportamos, qué esperamos que toleren (de las interacciones con los niños, vestirse e involucrarse en otras actividades humanas, como el paracaidismo) y preguntarse en cada paso: “¿es esto lo que mi perro quiere hacer, si se le da una opción?” No todas las situaciones donde nuestros perros elegirían de forma diferente son evitables (p. e. ponerle una vacuna o extraerle sangre en la clínica veterinaria) pero las personas deben considerar los perros y la forma en que se viven sus vidas desde la perspectiva canina. Para ver a los perros como individuos que pueden experimentar un rango de emociones con la capacidad de sufrir o prosperar, tanto física como mentalmente , en base a las decisiones que tomamos sobre sus vidas, en lugar de simplemente asumir que los perros les gusta lo que nos gusta, o que están allí para satisfacer nuestros caprichos, proporcionarnos beneficios de utilidad o ser nuestro entretenimiento. Sería un gran avance para muchos perros en nuestro mundo.”

Puede que tras leer esto te imagines a perros obligados a trabajar duramente, o bien realizando actividades desagradables, pero es casi seguro que lo estás analizando desde la óptica humana y además seguro también que pensando en perros de trabajo.

Sin embargo, en los perros que viven con nosotros también cometemos este fallo en muchas ocasiones, como bien dice Mia Cobb.

dogUn ejemplo de esto es llevarlos a lugares y actividades que a nosotros nos gustan mucho y que por eso pensamos que a ellos también. Recuerdo cuando Yosi y yo vivíamos en Sevilla y en primavera se celebraba el Festival de Alternativas, un encuentro de artesanos al aire libre, con música, comida orgánica, puestos de artesanía… era imposible encontrar un hueco para aparcar el coche (el lugar nos cogía bien lejos de casa y los perros en Sevilla ni entonces ni ahora, podían acceder al transporte público), y el lugar estaba inundado de personas, niños, perros, bicis… al principio Yosi me acompañaba, pero me dí cuenta de que el lugar le resultaba muy estresante y tenía que llevarlo atado de la correa, estar constantemente pidiéndole que se sentara, que estuviera calmado, que no fuese buscando restos de comida por el parque… y quien conoce a Yosi sabe que es un perro bastante equilibrado, tranquilo y sociable. Sin embargo, el entorno para él era demasiado estresante, le superaba la gran cantidad de estímulos (olores, sonidos…). Yo estaba encantada allí, pero Yosi no lo pasaba bien, por muy al aire libre que estuviéramos, había mucha gente y muchas normas que respetar. Por eso decidí que me acompañara solo en horas en los que no había mucha gente y en el horario de máxima afluencia, darle un buen paseo por el barrio y dejarlo en casa.

sal a tomar algo con tu perroLo mismo ocurre cuando voy de cañas: Si voy con una o dos personas a un bar a tomar un café o una cerveza en plan tranquileo, mis perros vienen conmigo, pero nunca me los he llevado al Viña Rock. Y Yosi nunca me defraudaría, está bien socializado, como he dicho antes, pero sé que no estaría a gusto, se pondría bastante nervioso y no descansaría ¿por qué hacerle pasar por eso?

20160823_202946Otro ejemplo sería lo que esperamos de ellos cuando están en casa, tanto solos como acompañados. Pensamos en ellos como cojines que no deben moverse, ni cambiar nada en el ambiente de la que se considera que es su casa. Yo no me consideraría en mi casa si no puedo hacer lo que me apetezca. Vale, no puedo prender fuego, ni ponerme a saltar sobre el sofá hasta que lo reviente, pero en casa no estoy quieta como una roca, sino que hago cosas que, como humana, me molan: veo la tv, leo un libro, escribo este blog… me entretengo. Por eso creo que es vital darle cosas a tu perro para hacer, que vayan en sintonía con lo que a los perros les gusta: morder, olisquear, excavar en la tierra, incluso elegir el sitio donde dormir. Todo es cuestión de adaptar nuestra casa. Y creo que es un esfuerzo que les debemos, si no, ¿qué sentido tiene incluirlos en nuestras vidas? Muchas de las personas que consultan mis servicios de gestión de problemas de conducta se niegan a hacer cambios en sus rutinas, salir a pasear en días de lluvia, invertir tiempo de calidad en sus perros… no lo entiendo, eso es precisamente convivir con un perro; se supone que darle estos placeres te debería gustar ¿no?20161109_010038

Y en los paseos igual, ¿por qué no les dejamos ir hacia donde quieran, con la debida supervisión? También en los paseos queremos que saluden y sean amigos de todos los perros, que no tiren de las super cortas correas que llevan en la mayoría de ocasiones, que no se ensucien de barro porque luego ponen la casa perdida…me viene el recuerdo de los domingos, cuando mi hermana y yo íbamos con los primos al campo y mi madre me decía que no jugase con la tierra para no ensuciarme… menudo rollo!

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Otra cosa: tendemos a pensar que los perros tienen que hacer lo que les pidamos sí o sí y los tachamos de desobedientes cuando no lo hacen. Incluso se regaña y a veces se les castiga porque no nos han hecho caso. Lo veo muchas veces cuando hay perros y niños en casa. Por narices, los perros tienen que soportar a los críos tirarles de la cola, darles abrazos asfixiantes para tomar esas encantadoras fotos para que los demás vean la santa paiencia del perro…y si el perro gruñe.. castigo al canto! me parece super injusto, o20160723_104151 también en la misma situación del bar. He visto mil situaciones en las que se obliga al perro a estar en la terraza quieto parao, con la correa super corta y ser recriminado al más mínimo movimiento. Yo creo que es cierto que hay que tener unas normas, sobre todo, en perros de ciudad que están muy en contacto con la sociedad humana; es necesario que sepan algunas cosas porque de lo contrario la convivencia sería imposible, pero… ¿es necesario que tu perro se siente o te basta con que esté tranquilo? ¿ese sentado tiene que ser de competición o te conformas con un sentado a su manera? ¿tiene que obedecerte cuando tratas de demostrar a tu colegas tu poder sobre tu perro? Ahí lo dejo…

 

Puede que pienses que si acostumbras a tu perro a muchas situaciones desde pequeño, la cosa cambie, el perro se estresará menos y disfrutará más. Ahí mi reflexión es más profunda… Es cierto que el comportamiento de los perros es muy flexible y que se les puede enseñar cualquier cosa, pero me gustaría que te preguntaras si eso que buscas que haga (o deje de hacer) tu perro en definitiva, ¿a quién beneficia? porque si va en beneficio de tu perro, genial, pero si el único objetivo es hacerte la vida más fácil a tí… mal vamos. Como caso extremo comentaré la vez que un cliente  quería enseñar a su perro a hacer sus necesidades en un arenero en el balcón. El objetivo era no tener que salir a la calle a pasearlo en invierno, porque hacía mucho frío. Realmente el perro podía haber aprendido esto, pero me negué rotundamente, ya que el conseguir este objetivo implicaba que el perro iba a salir menos a pasear, por muy cómodo que le resultase a su humana que su perro tuviera su aseo en el balcón.

Podría poner muchos más ejemplos (de hecho seguro que cuando dentro de unos días relea el artículo se me ocurrirán muchos más), pero creo que con los expuestos ilustro bastante bien mi objetivo.

Imagen019_1[1]A modo de conclusión diría que es necesario que miremos las cosas desde el punto de vista de los perros, sobre todo en aquellas situaciones en las que se vean directamente implicados. No estoy abogando por una postura super radical, pero creo que por un lado, es bueno y necesario que un perro esté correctamente socializado, que esté tranquilo en muchos contextos. Pero por otro lado, elige bien a qué situaciones exponerlo. A ver, el contexto puede ser el mismo, como he explicado antes en el ejemplo del bar; está muy bien que tu perro sepa estar tranquilo en el contexto “bar”, pero ese mismo contexto puede ocurrir en muchas situaciones: bar lleno de gente, bar tranquilo, bar con niños…bar en el centro de Sevilla un jueves santo… mediría muy bien primero el estrés que le supne a mi perro y ponderaría la necesidad de hacerle pasar por determinadas situaciones.

Además, para poder ponerte en la piel de tu perro necesitas conocer su Umwelt, es decir, su forma de percibir y entender el mundo, así como la manera consecuente de modificarlo. Acude a profesionales que te ayuden a entender mejor a tu perro y valora y reflexiona sobre los consejos que te dan y si son o no buenos para tu perro… eso sí, siempre desde su punto de vista.

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