Mi perro es un yonki de la pelota

Mi perro es un yonki de la pelota

 

Cuando paseo por el parque suelo ver muy a menudo (más de lo que me gustaría) a personas jugando con sus perros al clásico juego de lanzarles la pelota para que vayan a por ella y la traigan. Casi siempre, después de traerla, los perros ladran a sus human@s para que ést@s vuelvan a lanzarla; cosa que al principio hace mucha gracia, pero que, a la hora de irse o mantener una conversación con alguien, se vuelve insoportable. Por no hablar del típico perro que te encuentras en la playa (a mi me pasa mucho) que te pide una y otra vez que le lances la pelota que accidentalmente cayó a tus pies.

Si pregunto a estas personas por el objetivo del juego, raramente me contestan que es para disfrutar juntos; más bien, la respuesta que me suelen dar es “para cansarlo y que no me dé problemas en casa”.

Llegados a este punto es cuando paro mi “investigación”, ya que lo que me viene a continuación es una necesidad imperante de informar acerca de los peligros de jugar a la pelota de esta manera y además, de intentar cambiar la concepción errónea de que hay que cansar al perro para que no de problemas.

He aprendido con el tiempo que este tipo de consejos/discursos no son bien recibidos la mayoría de veces si los cuentas en un parque sin que te pregunten.

Pero probablemente, si has llegado hasta aquí, es porque te está empezando a preocupar esa obsesión que tu perro tiene con que le tires la pelota una y otra vez. Te cuento cómo puedes ayudarle.

 

 

 

1.- CAMBIA EL CONCEPTO, TU PERRO NO QUIERE CANSARSE.

En primer lugar, un perro no tiene que cansarse, un perro tiene que vivir. Piensa bien la frase “un perro tiene que cansarse” y a continuación imagina que tu vida fuese esa: cansarte. A mí me vienen a la mente imágenes de trabajos duros, pesadez, agotamiento… ¿de verdad es este tu concepto de felicidad?

Imagen019_1[1]Creo que seguramente, estarás confundiendo el cansancio con la CALMA, ¿verdad? La calma es un estado emocional quese caracteriza por emociones positivas, de una intensidad baja y que no provocan la acción a no ser que ésta sea para mantener dicho estado de calma. por ejemplo, cuando tu perro está tumbado, despierto, en su cama y se mueve un poco para acomodarse. En realidad, lo que seguramente deseas es que tu perro sepa estar calmado en casa, a la hora de relacionarse con otros perros y personas, al pasear contigo por la calle… ¿a que si?

Eso lo vas a conseguir con la convivencia diaria, guardando un equilibrio entre actividad física y mental, realizando actividades que enseñen a tu perro autocontrol y por supuesto, creando un vínculo seguro con él.

En este post tienes algunos consejos para conseguir este estado de calma en tu perro.

2.- EL PELIGRO DE LA PELOTA.

Lanzar la pelota a tu perro no es en realidad una actividad peligrosísima, pero lo cierto es que si no lo haces bien sí que se convierte en un arma de doble filo. No se trata de desterrar para siempre este juego, sino de evitar ciertos errores y de alternar este juego -con sus normas, principio y final- con otras actividades.

Para tu perro, la pelota lanzada a gran velocidad es una presa que debe cazar. Estás potenciando el instinto de caza, la persecución y la presa (coger la pelota). Cuando un perro se dispone a perseguir y dar caza a otro animal (presa) su excitabilidad está por las nubes. No está mal potenciar esta persecución, forma parte de su repertorio innato de conductas,  siempre y cuando le enseñes que la pelota se puede perseguir, pero no corredores, bicicletas o motos.

Si asocia el salir al parque con esta actividad, no conseguirá estar calmado, sino todo lo contrario. Puede que se canse al correr una y otra vez, pero su estado emocional no será la calma. Es lo que ocurre cuando sales al parque y tu perro ya empieza a buscar la pelota o ladrarte para que se la lances: ha asociado la salida con la pelota. Esto ocurre si cuando sales con tu perro al parque, la única actividad que haces con él es ésta. Más adelante te cuento cómo prevenir que esto ocurra.

Por otro lado, el instinto de caza se encuentra en el plano más objetual e individualista de tu perro, es decir, no está cazando en grupo de una forma social, sino que está realizando una actividad individual, que además, lo aleja de ti. ¿te has fijado en que da igual quién le lance la pelota? Lo ideal sería que cuando te trajese la pelota, forcejeases un poco con él, jugases unos segundos y la volvieras a lanzar, o que tuviera que perseguirte y alcanzarte para que la lanzaras de nuevo. de esta forma, el juego sería más social.

Por si esto no fuese poco, tu actitud en el juego, sobre todo a la hora de lanzar la pelota, también influye. Si tu perro te ladra para que lances y lo haces en ese momento, estrás potenciando que pida las cosas (y que las consiga) ladrando. Me dirás entonces que, si no lo haces, él no deja de ladrar y es cierto… pero debes saber que este problema se inició cuando lanzaste por primera vez la pelota después de un ladrido y ahora es una conducta que debes extinguir, y eso no es nada fácil para tu perro. Intenta lanzar la pelota cuando tu perro esté atento pero no pasado de vueltas, así trabajarás el autocontrol.

Para finalizar, si juegas a la pelota sin un inicio y un fin de juego, tu perro nunca sabrá cuándo jugáis y cuándo no y estará muy alerta por si aún hay otro lanzamiento, de forma que, de nuevo estamos des-potenciando el estado de calma. Invita a tu perro a jugar con una palabra (la misma siempre) y cuando decidas acabar, dile otra palabra, esconde la pelota y poneos a hacer otra cosa.

3.- CÓMO AYUDAR A TU PERRO SI YA ESTÁ OBSESIONADO.

No te desanimes, lo importante es que ya seas consciente de que lanzar la pelota, al menos de esa manera, no os está ayudando a tener una buena relación y a que tu perro sea feliz. Si tu perro ya está obsesionado con este juego, te aconsejo que lo retires un tiempo, al menos hasta que tengas una rutina diferente y la pelota no sea lo más importante.

ENCUENTRA EL EQUILIBRIO

Equilibrio actividad física/ mental.

Es cierto que tu perro necesita estimulación física, pero también mental.

20170918_155505[1]Hay juegos mentales y ejercicios de olfato que estimulan a tu perro igual que correr. Sacar la comida de un Kong, buscarla escondida por la casa, resolver un juego de inteligencia… aportarán otra forma de entretenerse y de aprender a enfrentarse a situaciones nuevas y cotidianas.

En este post te hablo de la estimulación mental en perros y en este otro, sobre cómo utilizar los juguetes interactivos tipo Kong, con comida escondida, para que te hagas una idea y descubras lo divertidos que son estos juegos para tu perro.

              Lo ideal es no decantarse ni por lo uno ni por lo otro, sino encontrar un equilibrio entre ambas actividades y además, encajar todo esto en la vida de tu perro, es decir; la relación de tu perro con su entorno debería basarse en más cosas, no solo en salir a jugar o hacer ejercicio. Me explico:

Equilibrio en las salidas

Hay personas que entienden el salir con su perro como llevarlo al parque, que haga sus necesidades y un ratito de pelota. Encuentro a otras que además, salen a correr con su perro en plan deporte. Si solo haces esto, el centro de la vida de tu perro será la pelota o correr, poco más importará. Se estará perdiendo un montón de olores, de oportunidades para explorar lugares nuevos y detenerse a disfrutarlos, de relacionarse con otros perros… cosas muy necesarias para su bienestar.

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Las salidas deberían tener en cuenta un momento para jugar, otros para olfatear, caminar sin rumbo, jugar con otros perros, descubrir lugares nuevos… me da mucha pena ver a perros en preciosas playas que no disfrutan de un baño porque están obsesionados con una pelota o aquellos que solo salen a correr y no pueden olfatear nada…

Si de verdad quieres que tu perro sea feliz, intenta encontrar el equilibrio. De lo contrario estarás creando un perro adicto y antisocial.

JUEGA DE OTRA FORMA

Juega con tu perro a perseguirte para coger el mordedor, forcejear contigo para llevárselo, lanzarlo y traerlo otra vez a ti… de esta forma, tú estarás dentro del juego.

llamadaVigila que durante el juego tu perro esté en un estado emocional positivo y con una intensidad media-alta, pero no pasado de vueltas; no juegues de una forma muy intensa y para si ves que la emoción está siendo muy alta.

Pon un principio y un fin a la actividad. Puedes usar ¿jugamos? Para indicar a tu perro que viene un juego y “fin” para indicarle que se acabó, que vas a recoger el juguete y que toca cambiar el chip.

 

 

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