¿por qué es importante el paseo con mi perro?

Tu perro y el paseo: ¿por qué es tan importante?

Esta es una pregunta muy común, sobre todo me la hacen personas que han decidido vivir con un perro por primera vez. Hoy quiero contarte cómo lo hago yo con mis perros. Como sabes, mi familia perruna es bastante heterogénea (Yosi es un señor perro de 10 años, Selu un adolescente de 2,5 años entrando en la edad adulta, y Mantra tiene siete años), así que las reglas que usamos en los paseos en familia pueden servirte a ti también.

Es cierto que dependiendo de la edad y características de cada perro hay excepciones y formas diferentes de hacer los paseos, pero hablo por norma general, cómo deberían ser los paseos de perros sin problemas específicos.

En primer lugar, quiero explicarte por qué es importante que tu perro salga a pasear, (más que a pasear, que salga a la calle, fuera de casa).

¿POR QUÉ ES NECESARIO QUE MI PERRO SALGA A PASEAR VARIAS VECES AL DÍA?

 

HACER SUS NECESIDADES.

En primer lugar, los perros no hacen sus necesidades en su madriguera, por lo que necesitan salir al exterior para poder hacerlas en el lugar adecuado. Piensa en las veces que tú vas al baño y en las oportunidades que das a tu perro para que vaya él; seguramente empezarás a hacerte una idea de cuántas veces debería salir.

EL JARDÍN NO ES LO MISMO

Puede que pienses que, si habilitas un lugar de tu casa (patio, terraza, jardín…) tengas solucionado este problema, pero siento decirte que no es tan sencillo, pues los paseos no solo cumplen la función de permitir a tu perro ir al baño.

Además, por muy grande que sea tu jardín, en poco tiempo tu perro lo tendrá más que olisqueado, y dejará de ser estimulante, sobre todo, si lo dejas solo allí, sin jugar con él, o sin permitirle hacer “cosas de perro”, como cavar en la tierra, mordisquear algunas plantas, marcar…imagínate en una casa estupenda, con un gran jardín, piscina, barbacoa… y que siempre estuvieses ahí sol@; seguramente en poco tiempo te parecería aburrido y agobiante no poder salir de allí.

Es cierto que si tienes un jardín puedes aprovechar el espacio para jugar con tu perro y hacer cosas divertidas, pero eso nunca va a sustituir los paseos.

MUCHO MÁS QUE HACER NECESIDADES.

En los paseos, tu perro tiene actividad física, cognitiva, emocional y social. Por eso es tan importante, porque la vida dentro de casa, donde le pedimos que esté calmado y tranquilo, puede volverse muy aburrida y predecible.

Actividad física

No tiene por qué ser correr todo el tiempo, ni dar caminatas extra largas, ni carreras ansiosas detrás de la pelota. La idea es hacer ejercicio moderado, no prepararse para una maratón. Si te fijas en tu perro cuando va suelto, su ritmo normal es un trote, a veces para, olisquea, corre, pero no está todo el rato corriendo.

Puedes hacer algunos ejercicios de propiocepción o jugar con él a tirar y soltar, traer el juguete…que también le suponen actividad física, pero la primera más calmada y la segunda, más social, pues te incluyes en el juego.

Estimulación cognitiva

Conocer lugares, enfrentarse a situaciones nuevas, poner en marcha su poderoso olfato siguiendo un rastro… todas estas cosas estimulan a tu perro. Es como para ti ver escaparates. La estimulación mental es tan importante como la física y a veces no la tenemos en cuenta o pensamos que con los juguetes interactivos es suficiente.

Puedes entrenar conductas nuevas en la calle, afinar las conocidas o hacer algún juego de olfato, como buscar un juguete escondido, ¡o buscarte a ti mism@!

La parte emocional

Si los estímulos con los que se va encontrando tu perro durante el paseo le evocan emociones positivas, salir al exterior será una actividad gratificante. Piensa en el momento del juego, de encontrarse con otros perros, poder correr suelto… todas estas situaciones evocan emociones positivas que van sumando al balance emocional de la vida de tu perro y que favorecen una correcta socialización. Si los estímulos le producen miedo u otras emociones negativas, dejar de pasear no es la solución. Lo ideal es ayudarle, con ayuda profesional, a superar inseguridades, pues de lo contrario tendréis conflictos y no será un perro feliz. Podría extenderme mucho sobre este tema de los miedos e inseguridades, pero como ya comentaba al principio del post, hablamos de perros en general, sin problemas emocionales graves.

Las relaciones sociales

Por último y no menos importante, está la necesidad de tu perro de establecer vínculos afectivos, tanto contigo como con otros perros y personas. Aunque tú seas muy importante para él, es necesario que se relacione y juegue con otros perros.

La entropía.

Además, hay un fenómeno social conocido como ENTROPÍA, que está muy relacionado con la falta de estimulación. Quiero dedicar un post entero a hablarte de este fenómeno social, pero para resumir y no alargarme mucho, voy a ser breve:

Los perros tienen un complejo sistema neuronal que les permite tener relaciones sociales, a través de procesos comunicativos y emocionales como la empatía y el afecto. Es necesario que entre unos individuos y otros sean capaces de organizarse pues, como ya sabes, los perros viven en grupos organizados para cazar, mantenerse seguros, repartir recursos… todos estos procesos sociales mueven gran cantidad de energía, son costosos. Sin embargo, si no hace falta cazar porque tú les das la comida, no hace falta estar alerta porque viven en un lugar seguro… esta energía tiene que ir a alguna parte.

La entropía es un concepto que viene del campo de la Física y se refiere a la energía que genera un sistema (en este caso, el grupo social canino) y no es aprovechada como trabajo útil (Definición tomada del libro Tu perro piensa y te quiere de Carlos A. López).

Cuando la energía no se utiliza, ocurren problemas dentro del grupo:

  • Peleas por posesión de recursos. Peleas por juguetes, comida…
  • Aumento de la importancia de las jerarquías dentro del grupo= más conflictos.
  • Aumento de las relaciones afectivas (positivas o negativas) tanto en frecuencia como en intensidad. Problemas de hiperapego, o desapego.

Me encanta como en su libro, Carlos utiliza el ejemplo de Gran Hermano, para explicar el concepto de entropía y sus consecuencias. ¿os habéis fijado en cómo se pelean por un yogur, o cómo establecen relaciones afectivas que tal vez no se hubieran dado en la vida real? Pues eso es la entropía, y por eso les ponen pruebas y retos, porque la energía debe ser gestionada.

Ya ves lo importante que es que tu perro salga a la calle, no solo para hacer sus necesidades, sino para poder cubrir muchas de sus necesidades. A veces estos problemas de entropía se confunden con problemas emocionales, agresividad, miedo… lo que está claro es que siempre va a haber estrés acumulado, y es muy sencillo prevenirlo con los paseos de calidad.

CUESTIÓN DE CALIDAD MÁS QUE CANTIDAD.

Como ves, más que el tiempo que pasas fuera de casa con tu perro, está lo que haces con él durante las salidas. Si en casa quieres que tu perro esté calmado, tranquilo y relajado, tienes que proporcionarle actividad fuera de casa y eso solo lo vas a conseguir haciendo cosas divertidas con él, activando emociones positivas y haciendo cosas contigo, lo que va a hacer que vuestro vínculo se haga más fuerte.

CÓMO LO HAGO YO

Mis perros salen entre tres y cuatro veces al día: dos salidas cortas higiénicas y dos más largas (un paseo activo con entreno y el otro tranquilo).

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