Tu estilo educativo y tu perro

 

PODCAST SIEMPRECONMIPERRO

Capítulo 1: TU MANERA DE EDUCAR  Y TU PERRO

 

Hoy me voy a poner mis gafas de psicóloga y hablarte de cómo influye tu manera de educar y relacionarte con tu perro en el vínculo entre ambos y en cómo tu perro va a relacionarse con el entorno en consecuencia.

Qué son los estilos educativos?

En Psicología, se estudian lo que llamamos los estilos parentales, es decir, el modo en que los tutores (me refiero con esta expresión a padres y madres) educan a sus hij@s, aplican las normas familiares y el tipo de autoridad que ejercen sobre ell@s. Estos estilos educativos serán la base para el desarrollo socioemocional de sus hijos y marcarán la forma en que éstos se relacionen con el mundo y las personas en la etapa adulta.

Yo no creo que haya mucha diferencia entre la relación padre/madre- hij@s y las personas con sus perros, no porque entienda que los perros son como niños, sino porque entre tu perro y tú existe una relación en la que tú tienes el deber y responsabilidad de mostrarle cómo debe comportarse, así como ayudarle a gestionar el mundo que le rodea, sus emociones y conductas, y velar por su bienestar. En definitiva, tienes que ayudarle y enseñarle a SER.

Como te decía, los estilos parentales reflejan el modo en que los tutores educan a sus hij@s, aplican las normas y cómo ejercen la autoridad cuando es necesario. Si lo trasladamos a la relación con tu perro sería igual, ¿cómo lo educas? ¿cómo le enseñas lo que está bien y lo que está mal? ¿cuáles son las normas que hay que cumplir? ¿qué ocurre cuando las normas no se cumplen?

En base a cómo actúes en estas dimensiones, podemos distinguir diferentes estilos educativos (Schaefer, 1959):

. – Sensibilidad y calidez afectiva: sensibilidad que muestras ante las necesidades de tu perro, aceptación de su individualidad (poder tomar decisiones, características individuales) y el afecto que le expresas.

. – Control: tipo de disciplina utilizada, estrategias de control, cómo entiendes y gestionas la desobediencia…

En la tabla se reflejan los estilos educativos dependiendo de la combinación de estas dos cosas:

Tutores democráticos.

Los tutores democráticos serían aquellos que se preocupan por conocer a sus perros, proporcionarles bienestar y cubrir sus necesidades. Me voy a detener más en este porque creo que cada vez hay más personas que cumplen este perfil. Estoy segura de que la mayoría de personas que leéis los artículos pertenecéis a este grupo. Y si ves que tu estilo se asemeja más a alguno de los otros, quiero acompañarte para que te conviertas en un perfecto referente para tu perro.

Estas personas muestran el suficiente afecto sin estar todo el día encima de sus perros y les dejan elegir, en la medida de lo posible, para fomentar su autonomía. Por ejemplo, a la hora de ver a otro perro en el parque, están pendientes de la comunicación entre ambos y de que todo vaya bien, pero dejan que sean ellos quienes elijan si se saludan o no. Tienen unas normas y límites claros y razonables y se preocupan por saber por qué su perro se comporta de una manera u otra. Además, son conscientes de que tienen que educarles y lo hacen con métodos amables.

Tutores autoritarios

Por otro lado, quienes aplican altos índices de control y poca sensibilidad, son los llamados tutores autoritarios. No muestran muchas señales de afecto, pero sí que tienen un alto control y disciplina sobre sus perros. Creo que aquí encajarían muchos de los dueños que adiestran con métodos tradicionales y los que tienen perros de trabajo con los que no conviven. Lo malo de este estilo educativo es que sabemos que los perros son seres sociales y capaces de sentir y dar afecto, por lo que el hecho de privarlos del mismo ya constituye una violación de sus derechos de bienestar. También se corre el peligro de crear perros adictos al trabajo/entreno, al relacionarse con las personas únicamente para desarrollar su labor o entrenarla. No suelen estar muy socializados y se suele recurrir al castigo físico/emocional en ocasiones.

Tutores negligentes.

Las personas con bajo control y baja sensibilidad serían las llamadas negligentes/indiferentes. son aquellos tutores que no tienen en cuenta las necesidades de su perro, no lo llevan al veterinario ni se interesan en enseñarles cosas útiles. No muestran el más mínimo interés en proporcionarles bienestar y piensan que sus perros deben saber las cosas por ciencia infusa. Puede que apliquen castigo físico. No suelen jugar con sus perros ni pasar tiempo de calidad con ellos.

Tutores permisivos.

Los tutores permisivos son aquellos que consienten todo a sus perros por el amor incondicional que sienten por ellos, pero que a la vez no tienen unas normas ni límites claros. Los perros no saben qué es lo que está bien o mal, porque muchas veces las normas cambian dependiendo del momento: por ejemplo, dejan que se suban al sofá unas veces sí y otras no, o no se las han enseñado.

Tutores hiperprotectores.

Posteriormente, otros autores añadieron el estilo hiperprotector, con unos altos niveles de control y sensibilidad, que sobrepasan los límites de una educación y un apego sanos. Serían las personas que sobreprotegen a su perro por miedo a que le pase algo, no lo dejan elegir a la hora de solucionar problemas o relacionarse, y que fomentan un apego de necesidad de estar presentes para todos los aspectos de su vida. DE ESTE TEMA HABLAREMOS LARGO Y TENDIDO EN OTRO POST.

Cómo influyen los estilos educativos en el desarrollo socioemocional de tu perro.

Todos los estilos educativos tienen consecuencias en la forma en que posteriormente tu perro se va relacionar con el mundo:

  • Los perros cuyos tutores son democráticos son perros más seguros de sí mismos (y si tienen problemas de miedos u otro tipo, cuentan con la ayuda de sus humanos). Serían los perros más felices y con mejor bienestar. Serán capaces de resolver problemas porque les han enseñado a ello y se enfrentarán a la resolución de forma segura.
  • Los perros educados de manera autoritaria pueden ejecutar conductas geniales en pista, pero seguramente la parte de conducta social no esté tan desarrollada como en los educados por tutores democráticos. Puede que obedezcan por miedo y desarrollar conductas adictivas al entrenamiento. No son felices, pues no tienen todas sus necesidades socioafectivas cubiertas.
  • Los perros de personas negligentes pueden desarrollar miedos por falta de socialización adecuada, enfermedades por no estar correctamente atendidos y seguramente vivan en grupos grandes, pues no están esterilizados. Puede que con otros perros se relacionen muy bien, pero tengan miedo de los humanos desconocidos.
  • Los perros que han sido educados con tutores hiperprotectores seguramente desarrollen miedos y no sepan afrontar los problemas del día a día. Quizás estén mal socializados por el miedo de sus humanos a que les ocurra algo.
  • Los perros de tutores permisivos no conocen las normas, hacen un poco lo que les da la gana y pueden presentar problemas de socialización.

Evidentemente, en esto también la personalidad o temperamento del perro, lo que trae de serie por genética, va a influir muchísimo. De hecho, en Psicología siempre tenemos en cuenta las características de los niños y niñas, ya que puede que a algunos les cueste más atenerse a las normas, otros sean más o menos desinhibidos en el futuro, o sean mejores resolviendo según qué tipo de problemas (aquí entraríamos a hablar de las inteligencias múltiples y rasgos de personalidad).

Con esto quiero decir que los perros, dependiendo de sus características individuales, también van a ser responsables de su conducta. Muchas veces se echa la culpa a las personas de una manera injusta. Sin embargo, el hecho de contar con una persona al lado que se implique y trate de buscar la mejor manera de adaptar la educación a un determinado individuo es fundamental para su desarrollo.

 

 

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