Por qué mi perro no acude cuando le llamo?

Por qué mi perro no acude cuando le llamo?

He aquí la eterna pregunta que va después de ¿por qué mi perro tira de la correa?

Que tu perro acuda a tu llamada es imprescindible si quieres que vaya suelto en el parque, la montaña o la playa. De hecho, una de las bases de la salud emocional de cualquier perro es poder disfrutar de un tiempo suelto a diario. Sin embargo, el miedo a que no nos haga caso cuando queremos que venga hace que muchas personas no se vean capaces de dejar a sus perros sin correa y al final, los perros no disfrutan de la libertad de correr sueltos y explorar lugares nuevos alejados de nosotros.

Hay muchos factores que influyen en la llamada, te los cuento a continuación:

1.- NO TIENE VÍNCULO CONTIGO.

Hay muchas personas que se centran solamente en dar la orden “ven”. Pero el hecho de que tu perro acuda a ti está relacionado con que tenga ganas de estar contigo, que le resulte agradable tu compañía y sepa que estar a tu lado es seguro y positivo. Sobre el vínculo se ha escrito mucho, a mí me gusta este artículo de Javi Martínez de Solo es un perro: Artículo sobre el vínculo

2.- NO SABE QUÉ LE ESTÁS PIDIENDO.

Te parecerá una tontería, pero lo cierto es que nadie puede realizar algo que le piden si no sabe hacerlo. Es cierto que la mayoría de los perros de manera natural al escuchar su nombre tienden a seguir a sus guías, pero lo ideal es entrenar la conducta que queremos que el perro realice. Así que ya sabes que tienes que entrenar la llamada. Además del entreno de la llamada en sí, hay muchos ejercicios y juegos que puedes hacer para que tu perro encuentre divertido el acudir.

3.- SEÑAL ENVENENADA.

Puede que hayas usado siempre la misma palabra, pero que tu perro acuda a veces sí, y a veces no. Esto tiene como consecuencia la pérdida del valor del comando (orden), lo que se conoce como “señal envenenada”. Comienza a entrenar de nuevo usando una palabra que no hayas usado nunca y usa siempre la misma para llamar a tu perro. Además, te aconsejo que siempre que la utilices acabes el ejercicio; es decir, si lo llamas, tiene que venir. Hay técnicas de entrenamiento que te permiten que tu perro venga siempre (y no, no consisten en asustar ni castigar, sino en facilitar que acuda a ti).

4.- LE HAS REÑIDO CUANDO HA VUELTO.

Veo muchísimo esta situación: una persona que llama a su perro y éste tarda en responder. Cuando al final acude, la persona le regaña por no haber acudido a la primera llamada. El perro lo que hace es asociar el ir con un castigo, por eso va a tardar más en acudir (si es que lo hace) y además, lo hará en un estado emocional negativo de miedo. Si tu perro viene, prémialo, no le riñas porque estarás castigando la conducta de ir hacia ti.

5.- HAS RECURRIDO A ENGAÑOS.

Otra situación muy común es llamar al perro diciéndole “ven Toby! Toma!” o “mira!” y cuando el perro acude no hay nada interesante ni que recibir. Tienes que ser honesto con tu perro. Si le dices que vas a premiarlo o que va a encontrar algo interesante, tienes que dárselo. Aquí pueden ocurrir varias cosas: Si refuerzas unas veces sí y otras no, entrarás en un programa de reforzamiento intermitente. Al principio puede que tu perro acuda al llamarlo, y lo hará con intensidad, pues no sabe si lo vas a premiar o no, pero después no vas a poder retirar ese reforzador para siempre, que es de lo que se trata. Mi manera de entender el aprendizaje y enseñanza del perro es que no haya que recurrir a reforzadores externos (comida, juguetes) sino a la relación social, que tu perro venga porque sabe que es importante y que el que acuda es algo bueno para el grupo social. Si no lo premias nunca, a pesar de habérselo “prometido” estarás extinguiendo la conducta de acudir, pues para el perro no supone ningún beneficio. En mis clases de llamada siempre se refuerza al perro en las primeras etapas y después se retiran los reforzadores individuales (comida o juguetes) para usar únicamente la relación social entre el perro y guía.

6.-VENIR A TI SIGNIFICA SIEMPRE “NOS VAMOS”.

Puede ocurrir también que solo llames a tu perro para ponerle la correa y llevártelo para casa o retenerlo. Entonces ocurre de nuevo que se crea una asociación negativa entre el acudir a ti y algo negativo. Llama a tu perro y cuando acuda, prémialo y deja que se marche de nuevo, no lo llames siempre para irte. Otro consejo al hilo de esto es no llamarlo cuando vayas hacerle una cura por ejemplo. Es mejor que tú acudas a dónde él está, para que tampoco asocie la llamada a otra situación desagradable. También puedes trabajar lo contrario: llámalo para comer, pasear o hacer cualquier otra cosa agradable.

7.- HAY COSAS MÁS INTERESANTES QUE TÚ EN EL ENTORNO.

Esas cosas interesantes pueden ser otros perros, juguetes, otros animales, olores… en estas situaciones no es que tu perro no vaya a venir, sino que puede que tarde un poco más porque hay cosas muy interesantes que oler, ver, interactuar. En estas situaciones puedes acudir a algún truco para que te preste atención, como por ejemplo, una pelota con sonido, un papel de celofán que haga ruido…Sin embargo, si tienes una buena llamada montada, al final acudirá. Aquí también entran en juego las conductas instintivas como la predación o la caza. Si tu perro tiene muy desarrollados estos instintos y encuentra por ejemplo un conejo por el campo, es más seguro que salga a perseguirlo que acudir a tu llamada.

8.- SU ESTADO EMOCIONAL NO LE PERMITE ACUDIR.

Siempre que planteo un ejercicio para un perro, informo a los guías de que el perro realizará el ejercicio siempre y cuando su estado emocional sea el adecuado. Qué quiero decir con esto? Que si tu perro tiene miedo o está muy excitado, es muy probable que no acuda ni te haga caso. Los perros reactivos con otros perros, personas y otros estímulos del entorno pueden entrar en rapto emocional (sentir una emoción de una intensidad tal que les impide pensar, como cuando estamos muy enfadados buscando las llaves del coche y ya ni vemos dónde buscar), lo que les impide prestar atención a otra cosa que no sea el estímulo que les provoca el miedo. Para solucionar esta situación es necesario trabajar primero la reactividad, pues un perro con una emoción muy intensa no va a poder aprender.

 

Y como siempre, me gusta citar a otr@s compañer@s de profesión que también han escrito sobre este tema, para que puedas ampliar información. Te dejo algunos enlaces relacionados:

https://simiperrohablara.com/ensenar-ven-aqui-perro/

https://www.soloesunperro.com/21-tecnicas-probadas-para-ensenar-a-tu-perro-a-acudir-a-la-llamada/

https://institutodogcoaching.com/como-conseguir-que-mi-perro-acuda-a-mi-llamada/

https://www.youtube.com/watch?v=czamyXpcOvA

https://www.conectaadiestramiento.com/no-viene-cuando-lo-llamo/

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