Tú, tu perro y la correa

Tú, tu perro y la correa

 

Tu perro y tú estáis irremediablemente unidos por la correa durante los paseos. Todos los perros en todas las ciudades pasean con correa casi todo el tiempo. Puede que falten otras herramientas, pero ésta concretamente está presente en todos los hogares donde viven perros. Sin embargo, resulta curioso que a pesar de ser, junto al collar o el arnés, el complemento más usado, pocas personas sepan usarla correctamente. Y esto es un problema porque a través de la correa se transmite mucha información al perro, y a veces de manera incorrecta. Te cuento en este post todo lo que deberías saber sobre la correa para usarla correctamente y prevenir problemas de reactividad, miedo e inseguridad en tu perro y además que no sea percibida por tu compi perruno como algo negativo.

 

EL TAMAÑO SÍ IMPORTA.

En lo que a la correa se refiere, el tamaño (en este caso la longitud) es muy importante. La mayoría de personas pasea con sus perros llevando unas correas excesivamente cortas (no suelo verlas de más de metro y medio, salvo las –peligrosas- flexis). Esto hace que los tirones de correa se multipliquen de manera exponencial. La longitud de la correa importa porque el perro debería poder moverse y distanciarse de nosotros lo suficiente como para no sentir invadido su espacio personal. Para mí, lo ideal es una correa de 3 metros. De esta forma, tu perro podrá alejarse de ti (y acercarse a lo que le interesa) a una distancia prudente y segura. Hay personas que pasean con correas de 50cm que no permiten al perro ni girar la cabeza y alcanzar el suelo para olfatear, lo que provoca que tengan que tirar y que reciban una corrección por parte de su humano. Piensa en pasear con un amigo que está todo el tiempo reteniéndote del brazo y no te deja moverte a gusto mientras paseáis ¿agobiante, verdad? Pues tu perro siente lo mismo. Necesita espacio y una correa demasiado corta no se lo da.

 

correa

 

Además, hay perros que por algún tipo de problema no pueden disfrutar de muchas ocasiones en las que pasear sueltos. En estos casos recomiendo correas todavía más largas (de diez, veinte metros) y paseos tranquilos en los que el perro puede ir a donde quiera siempre y cuando no tire de la correa (en lugares donde pueda hacerlo, por la calle existen normativas que regulan la longitud de la correa). No sustituyen para nada a una carrera suelto por el campo, pero aliviarán a muchos perretes con problemas de miedos o en tratamiento por agresión a disfrutar de la distancia sin peligro y resultan geniales para practicar la llamada de lejos.

 

QUÉ HAY CASI AL OTRO EXTREMO DE LA CORREA.

Me refiero al arnés o collar al que va enganchada la correa.

Por favor, destierra ya de tu cabeza – si aún no lo has hecho – los collares pinchos y los de ahogo. Son una auténtica tortura para tu perro, hacen daño, activan en vez de relajar, y constituyen un castigo en toda regla. Y además, no enseñan nada bueno.

Los perros pueden llevar collares anchos y cómodos, con cierre de hebilla y acolchados, si saben caminar con la correa y no tiran ( de lo contrario, pueden hacerse mucho daño).

No me gustan los martingale, pues en definitiva son collares de ahogo (se ponen a perros con la cabeza más estrecha que el cuello, para que no se los saquen, como galgos). Los galgos pueden ir perfectamente con un arnés (los hay antiescape).

Para mí, lo ideal es un arnés. Antitiro para perros que están aprendiendo y de espalda para los que ya saben. En este post de SimiperroHABLARA tienes mucha más información sobre los mejores arneses para tu perro:

arnés o collar? simiperroHABLARA

 

 ENTRENAR.

Ningún perro nace sabiendo caminar con correa, es algo que le viene impuesto por nosotros, porque en nuestra sociedad humana y en nuestros entornos hay situaciones en las que debe ir con correa. No puedes pedirle a tu perro que ya de serie traiga este conocimiento, por eso debes entrenarlo desde el primer momento. En Internet puedes encontrar muchos consejos sobre cómo enseñar a tu perro a caminar sin tirar de la correa. Un buen profesional te enseñará cómo manejar la correa para que puedas transmitir seguridad y libertad a tu perro. Sea cual sea el método que elijas, no olvides que debes escoger aquel que no utilice el castigo ni el miedo y que tenga en cuenta en todo momento el estado emocional de tu perro.

Además de entrenar con tu perro para que no tire, deberías entrenarlo para que entienda que seguir la correa cuando tú se lo indiques significa algo positivo y seguro para él. Esto es muy importante porque, aunque como explicaré ahora, lo ideal es que no tengas que hacer uso de la correa para manejar a tu perro, hay situaciones en las que sí lo vas a tener que hacer (sobre todo con perros miedosos o en situaciones en las que estén muy excitados o cuando estás entrenando una llamada) y tu perro, si no ha sido entrenado, puede percibir la correa como un aversivo, algo negativo y hacer que se afecte emocionalmente en vez de verlo como algo positivo que puede ayudarle. En perros con problemas de miedos y agresión un buen manejo de la correa puede salvarte de muchas situaciones peligrosas y además ayudar a tu perro a gestionar estas emociones.

 

NO ES UNA HERRAMIENTA PARA QUE MANEJES A TU PERRO EN TU VIDA COTIDIANA.

A ver como explico esto… con la correa tú ejerces un control sobre tu perro. Controlas su seguridad, al no permitirle avanzar en una situación peligrosa. Pero para mí, la correa debe ser utilizada para ejercer control en una situación de extrema urgencia, pero no para el manejo cotidiano en un perro normal. Es decir, lo ideal es que pasees con tu perro como si no tuvieses la correa puesta y que solo la utilices (DESPUÉS DE ENTRENAR SU USO) en casos en los que tu perro debe alejarse de algo o acercarse a ti, pero no lo hace por propia voluntad debido a sobreexcitación emocional o a que hay muchos estímulos y no te está percibiendo a ti en primer lugar (punto 2). Antes de cruzar la acera, pídele un sentado; antes de traerlo hacia ti al llamarlo, entrena la llamada, pide la conducta y deja a tu perro elegir. No pasa nada si se equivoca, está aprendiendo eincluso puedes regañar (sin montar un pollo!) si desobedece ALGO QUE CONOCE Y TIENE ENTRENADO. Ten en cuenta que tú puedes graduar la longitud de la correa. Puedes controlar el largo que permita que tu perro se acerque al borde de la acera sin cruzar, la distancia para que pueda cruzarse con otro perro sin alcanzarlo… deja elegir con control.

 

LO QUE TU PERRO ENTIENDE DE TI A TRAVÉS DE LA CORREA.

Siempre que hablo de la información que transmites a tu perro a través de la correa, me gusta poner el ejemplo de película Avatar. ¿Recuerdas como cada na´vi (los humanoides azules) se unía a su pájaro volador mediante las colas y creaban una conexión emocional? Pues algo así es lo que ocurre cuando manejas la correa. Puedes transmitir a tu perro mucha información.

Es muy común que ante la vista de otro perro tú tires de la correa hacia ti diciéndole a tu perro que se acerque. En este caso, le estás transmitiendo 1) que la situación que va a ocurrir es relevante, ya que tensas correa, cambias de actitud, por lo tanto, algo pasa 2) que lo que pasa no debe ser bueno, pues tú estás tens@ y lo estás acercando a ti por algo 3) que cuando viene otro perro debe ser malo, ya que le tiras de la correa, algo incómodo para él que asocia a la presencia de otro perro. Y sobre todo, tiras mucho hacia ti, dejas la correa super corta y no dejas que tu perro se mueva… agobiante verdad? Lo mejor es dejar la correa suelta y dejarle elegir, como ya he dicho antes.

Otra situación muy común es dejar que tu perro tire y tire para acercarse a las cosas que quiere oler, comer, conocer, etc. Al principio te resistes, pero luego dejas que se acerque a su objetivo tirando. Ahí estás enseñándole a tu perro que debe tirar con mucha fuerza para conseguir acercarse a las cosas. Lo ideal sería todo lo contrario; enseñarle a cercarse despacio y tranquilo.

En este post  puedes ampliar sobre este tema

 

RECONOCER CUÁNDO HAY UN PROBLEMA.

Si tu pero tira mucho de la correa porque se tira a por las bicis, coches, niños, corredores, otros perros… de manera descontrolada ya sea por miedo o por alguna otra razón, deberías consultar con un profesional y analizar qué es lo que hace que tu perro tire de la correa, ya que de otro modo podrías estar potenciando un problema de tipo emocional y no tiene mucho sentido entrenar que no tire si las emociones que siente le impiden aprender.

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.